La historia de la banda británica termina con la era de David Gilmour, la más "sana" de todas pero la más pobre creativamente. Aunque el guitarrista es por lejos el musico más completo, virtuoso y potente que pasó por el grupo es tambien el responsable de su estancamiento creativo. Es cierto que los dos discos bajo su tutela mantienen el espiritu Floyd pero también es verdad que no aportan nada nuevo al camino.
En diciembre de 1985, Roger Waters manda una carta a la discográfica EMI declarando que abandona oficialmente Pink Floyd. Con ella, pretende dar un corte definitivo a la historia del grupo, pero sus ex-compañeros no le siguen el juego. El 9 de febrero de 1986, David Gilmour realiza su última actuación antes de la reforma de Pink Floyd. En esta ocasión el evento consiste en una colaboración con la fundación en ayuda a los afectados por el terremoto de Colombia, celebrado en el Royal Albert Hall, de Londres. El repertorio cuenta con "You Know I´m Right", "Out Of The Blue", ambas de su disco solista About Face, y dos guiños al pasado Floyd: "Run Like Hell" y "Comfortably Numb".
En octubre, se estrena la película When The Wind Blows, una producción de dibujos animados dirigida por Jimmy T. Murakami y centrada en el holocausto nuclear. En su banda sonora, además de canciones de David Bowie, Genesis y Squeeze, figuran diez temas cortos de Roger Waters, todos ellos basados en la temática bélica y apocalíptica. Al mismo tiempo, Mason y Rick Feen componen la música de la película White Of The Eye, una banda sonora que no ha sido nunca editada en disco. Son los últimos movimientos antes de la tempestad. A principios de noviembre de 1986, se hace publico que Roger Waters ha presentado una demanda contra sus ex-compañeros por sus intentos de relanzar Pink Floyd sin él. Waters declara que el proyecto del grupo se encuentra "creativamente desgastado" y que desea que no se lleve a cabo para mantener su prestigio: "Se debe reconocer que los Pink Floyd se han separado. Esta acción legal evitará los posibles malentendidos porque la banda no existirá más". En estos momentos, se sabe que Gilmour, Mason y Rick Wright están gravando nuevo material con la intención de editarlo bajo el mítico nombre, y Waters actúa. El bajista realiza declaraciones reveladoras sobre su relación con el resto del grupo durante los últimos años: Grabar The Final Cut fue un purgatorio. Hubo diferencias personales, política, filosóficas y musicales. A David Gilmour no le gustaban algunas de las canciones. No le gustaba que yo criticara la intervención del Gobierno conservador en el Atlántico sur, y no presentaba ninguna alternativa".
David Gilmour, por su parte, no demora en contraatacar: "Por lo que a nosotros respecta, Roger Waters dejó el
grupo el pasado mes de diciembre y el resto no tenemos ninguna intención de disolver la banda o de no llamarnos Pink Floyd. Nadie ha dicho que el nombre Pink Floyd sea enteramente suyo. Cualquiera de nosotros que lo haga es extremadamente arrogante". En medio de las tempestades, EMI, pese a su declaración de "neutralidad", toma partido por Gilmour, ya que soporta económicamente todo el peso del proceso legal. A finales de diciembre, la influyente revista Q anuncia que Waters será autorizado por el Alto Tribunal de Londres para disolver oficialmente Pink Floyd. Se equivoca. Poco después, la noticia de que Gilmour y Mason (Wright queda al margen) tienen plenos derechos sobre el nombre del grupo inunda los teletipos de todo el mundo. Waters debe callar y encajar la derrota.
Un perdida momentanea de la razón
El año 1987 es el del retorno por la puerta grande de Pink Floyd. Una resurrección, eso sí, castrada ante la ausencia de Roger Waters, que genera cierto escepticismo por parte de la afición y la prensa. El papel de Waters a lao largo de la historia del grupo ha sido clave, y la perspectiva de unos Floyd sin él aparece un tanto nebulosa. Una situación que recuerda a casi veinte años atrás, cuando Syd Barret, cerebro de los primeros años del grupo, "abandonó para lanzarse en solitario".
Mientras se planea la estrategia del retorno, Mason y Gilmour compaginan su trabajo conjunto con otras actividades. En febrero, Nick Mason se incorpora como batería, únicamente para un concierto en Frankfurt, del Michael Mantler Proyect. El concierto inicialmente emitido por un canal de televisión alemán, será editado en octubre como álbum en vivo bajo el titulo de Live. David Gilmour participa en la Charity Guitar Jam, a beneficio de los niños maltratados, donde interpreta la beatleiana "Get Back" junto a músicos como Gary Moore. Entre los días 26 y 29 de marzo, Gilmour y Mason intervienen en The Secret Policeman´s Third Ball, un concierto en apoyo a Amnistía Internacional celebrado en el London Palladium.
El 6 de abril, Roger Waters hace pública una declaración a través de sus abogados en la que da a conocer visión del duelo judicial con sus ex-compañeros de grupo. Al mismo tiempo, anuncia que no se rinde y que piensa seguir luchando para evitar el retorno del grupo sin él. Aprovecha además de dar a conocer su convencimiento de que los fans de Pink Floyd desaprobarán la reforma del grupo encauzada por David Gilmour: "En un mundo ideal, mi público, el público de Pink Floyd, se giraría y diría, no, esto no es Pink Floyd, ese nombre significa algo más que eso. Estoy en competición conmigo mismo y estoy perdiendo. Estoy seguro de que sería más fácil si pudiera asesinarles, profesionalmente como Pink Floyd".
Los próximos meses tendrá lugar una situación insólita, no desprovista de cierto morbo: Pink Floyd -con Gilmour, Mason y Wright- y Roger Waters publicarán respectivos álbumes y realizarán giras mundiales simultáneamente. Para colmo, ambos repertorios tendrán diversas coincidencias, ya que algunas viejas piezas de Pink Floyd serán interpretadas tanto por los "nuevos" Pink Floyd como por Waters. Pero estará claro quien puede más.
En un momento en que la vieja marca de fábrica, dirigida ahora por Gilmour, está a punto de volver a la escena. Waters se anticipa unos meses editando su nuevo álbum. El 15 de junio de 1987 se publica Radio K.A.O.S., que cuenta con la colaboración de nombres ya habituales como Mel Collins, Andy Fairweather-Low. "Radio Waves" es el primer single. El 14 de agosto comienza su nueva gira en Rhode Island. Waters se acompaña por The Bleeding Hearts Band, formada por Andy Fairweather-Low (guitarra), Jay Stapley (guitarra), Graham Broad (batería), Mel Collins (saxo), Paul Carrack (voz y teclados), Doreen Chanter (coros) y Katie Kissoon (coros). Waters, que ya se huele el inminente ataque de Pink Floyd en forma de disco y gira, quiere recordar a su público a quién corresponde la paternidad de muchas de las viejas obras del grupo. Por ello, en su repertorio incluye un gran número de clásicos de Pink Floyd, rivalizando así con el "tour" mundial que iniciarán inmediatamente sus viejos compañeros. Los conciertos de la gira Radio K.A.O.S. incluyen los siguientes temas: "If ", "Breathe", "Money", "Brain Damage"/"Eclipse", "Welcome to the Machine", "Wish You Were Here", "Have A Cigar", "Pigs (Three Differen Ones", "In The Flesh", "Mother", "Another Brick In The Wall Part 1"/"Happiest Days Of ourLives"/"Another Brick In The Wall Part 2", "Nobody Home", "Not Now John", "Get Your Filthy Hands Off My
Desert"/"Southamptom Dock", "5.01am" (The Pros "An Cons Of Hitch Hiking)","5.06am" (Every Stranger´s Eyes)" y "Going To Live In L.A", además de todo el contenido de Radio K.A.O.S. y un par de canciones inéditas grabadas durante las sesiones de este último álbum pero no incluidas por motivos de duración. El bajista, amenazado por las circunstancias, apuesta a fondo las cartas de su pasado en Pink Floyd.
La gira americana termina el 29 de septiembre en Vancouver. Las dos últimas semanas de gira coincide con los primeros conciertos, también en América, de Pink Floyd. Concretamente, el 12 de septiembre, cuando Waters actúa en Denver (Colorado), el reaparecido grupo inicia su macro-"tour" en Montreal. Durante das semanas, las dos formaciones se pisarán los talones por tierras americanas interpretando repertorios que coinciden en más de un título. El público debe decidir a quien corresponde la legitimidad de esas canciones. El 14 de noviembre, Roger Waters se presenta nuevamente en Nueva York, mientras los Pink Floyd actúan en Atlanta. Waters hace una pequeña ampliación de su gira americana que termina el día 15 en Filadelfia. Una semana después, es 22 y 23 de noviembre, cruza el Atlántico y llena, durante dos noches el Wembley Arena, de Londres.
Mientras Roger Waters despierta la memoria del público americano y británico a través de sus nuevas lecturas de clásicos de Pink Floyd, los otros supervivientes del grupo, ya con luz verde para la utilización del mítico nombre, atacan con todas las de ganar. El 7 de septiembre se publica A Momentary Lapse Of Reason. Un título revelador para el primer álbum de Pink Floyd desde The Final Cut y primero sin el conflictivo bajista. A pesar de que AMLOR ses presentado como el nuevo disco de Pink Floyd, un vistazo a los créditos pone las cosas aún más difíciles: Richard Wright no aparece como componente oficial del grupo, sino como colaborador, al mismo nivel de Tony Levin, Tom Scott o Jim Keltner. En la foto, David Gilmour y Nick Mason figuran como los nuevos amos y señores de la banda, únicos miembros con pleno derecho. Las actuaciones en directo, sin embargo, pondrán las cosas en su sitio y Wright recuperará protagonismo.
El 9 de septiembre comienza en Ottawa A Momentary Lapse Of Reason Tour, una ambiciosa expedición internacional que acabará convirtiéndose en la gira más importante en duración, dimensiones del "show" y lugares visitados de la historia del grupo, además de suponer la vuelta a los escenarios desde 1981. De poco sirven las pataletas de Waters. En la primera noche de la gira, se evidencia la voluntad del grupo de mezclar las nuevas canciones con generosas referencias retrospectivas. Además de todos los temas de A Momentary Lapse Of Reason, caen "Echoes","One Of These Days","Time","On The Run", "Us And Them", "Money","Shine On You Crazy Diamond (Parts 1-5)", "Wish You Were Here", "Welcome To The Machine", "Another Brick In The Wall Part 2","Comfortably Numb" y "Run Like Hell". Sobre el escenario, además de Gilmour, Mason y Wright, están Jon Carin (teclados y voz), Tim Remwick (guitarra y voz), Guy Pratt (bajo y voz), Scott Page (saxo y voz), Gary Wallis (percusión), Margaret Taylor y Rachel Fury (coros).
El 22 de enero de 1988, los Pink Floyd inician en Auckland (Nueva Zelanda) una gira por Oceanía que les llevará también a Sydney, Brisbane, Adelaida, Melbourne y Perth, donde terminan el 24 de febrero. La siguiente parada de la gira es Europa. La gira europea transcurre entre grandes titulares. El primer concierto tiene lugar el 10 de junio en Nantes, ciudad en la que sorprenden al realizar una rueda de prensa en la que opinan sobre el actual momento que vive el grupo y no escapan a ciertas preguntas sobre el "affaire Waters",: "Desde hace tiempo -declara Gilmour- Roger Waters insistía en que debíamos separarnos, pero nosotros no estábamos de acuerdo. Al final, envió por su cuenta una carta a la casa de discos dándolo por hecho. Así, nos enteramos de que ya no existíamos". Respecto a su separación del cantante y bajista, reconoce que "no fue amistosa. A Waters le gustaba promoverse a sí mismo y creía que era la única persona válida del grupo, pero el trabajo que hacemos ahora habla por sí sólo".
El asunto de los derechos sobre el nombre de grupo no presenta, para él, ningún problema: "Es nuestro nombre. Lo hemos usado durante veinte años y no vamos a renunciar a él. Es más, sin Waters puede decirse que el espíritu de colaboración es todavía mayor y el clima más es divertido". Además de Nantes, Pink Floyd realiza otros dos espectáculos en Francia, en el "marco incomparable" de la Plaza de Armas del Palacio de Versalles, cerca de París, donde concentran a 80.000 personas por noche. Entre otras ciudades europeas, Pink Floyd visitará por primera vez Berlín, ofreciendo un concierto junto al todavía vigente muro, poco más de un año antes de su inesperado desplome. Cuatro citas en dos ciudades británicas supondrán la culminación de la gira: el 1 y 2 de agosto en el City Football Stadium, de Manchester; el 5 y 6 en el Wembley Stadium, de Londres.
Los "shows", estructurados en dos partes además de los bises, incluyen los siguientes temas, por este orden: "Shine On You Crazy Diamond", "Sings Of Life", "Learning To Fly","Yet Another Movie"/"Round And Around","A New Machine Part 1","Terminal Frost","A New Machine Part 2", "Octave Guitar Part 1","Sorrow","Octave Guitar
Part 2","The Dogs Of War" y "On The Turning Away". Fin de la primera parte. La segunda cuanta con "One Of These Days", "Time", "The Great Gig In The Sky", "On The Run", "Wish You Were Here", "Welcome To The Machine", "Us And Them", "Money" y "Another Brick In The Wall Part 2". Bises: "Comfortably Numb", "One Slip" y "Run Like Hell". Un repaso, pues, a lo más popular de la discografía del grupo, además de todo el contenido de "A Momentary Lapse Of Reason". Gilmour, Mason y Wright no renuncian a temas compuestos exclusiva o mayoritariamente por Roger Waters.
Los músicos que acompañan al trío central son los mismos de la gira americana, con la incorporación de una tercera corista: Durga McBroom. La prensa se recrea en los excesos luminotécnicos, en los fuegos artificiales, en los rayos láser, en cerdos y camas hinchables gigantes que sobrevuelan el escenario, en las dimensiones del escenario, comparable a un edificio de tres pisos, pero se habla poco de música. "Los efectos visuales primaron sobre la música durante las tres horas que duró el espectáculo", "El público se dejó llevar de la mano de lo que entraba por los ojos; lo que entraba por los oídos venía a ser secundario", son algunos de los juicios periodísticos filtrados de la época. La revista NME fue incluso más lejos "no hay naturalidad en los solos, cada compás está sincronizado con las proyecciones, no son músicos sino máquinas. No sabemos si estamos ante un concierto, una descomunal muestra de ego o frente al mayor equipo hi-fi del mundo". Opinando con cierta contundencia sobre el presente del grupo en términos de creatividad: "No deja de ser una ironía de la historia que uno de los grupos que en su día revolucionaron el rock haya llevado su música hasta un callejón sin salida. Más allá del respeto que uno siente por un grupo que ha hecho historia, de la profesionalidad de sus componentes y de las excelencias técnicas de su espectáculo, la música de Pink Floyd suena desfasada y obsoleta".
Pero los conciertos y como ya se había rumoreado, EMI toma una decisión polémica: la publicación de un álbum doble en directo para final de año. The Delicate Sound Of Thunder, es el primer "live" completo (Ummagumma lo era sólo a medias) editado por la banda y supone un resumen a los últimos quince meses de actividad de la banda. En verano de 1989, el grupo realiza otra gira europea, con vistas a ciudades como Marsella y Venecia. Precisamente el "show" de Venecia, el 15 de julio, genera una intensa polémica. Se prevé instalar el escenario en una enorme plataforma flotante frente a la plaza de San Marcos, y son muchas las voces que protestan ante la perspectiva de ver la frágil ciudad tomada por miles de personas que puedan dañarla. Finalmente, todo se lleva a cavo según las previsiones: 200.000 personas acuden a presenciar el concierto gratuito. El concierto se transmite por televisión a veintitrés países, entre ellos la Unión Soviética, y la audiencia se estima en casi cien millones de espectadores. Sin embargo, el estado de la ciudad al día siguiente es tirando a lamentable, con montañas de basura cubriendo la plaza de San Marcos. El asunto provoca una crisis política local, con solicitudes de dimisión para el alcalde y, sobre todo, el concejal de cultura del Ayuntamiento.
El Muro regresa en Berlin
Los años 1989 y 1990 ven a Pink Floyd reponiéndose de la extenuante gira de 1987 y 1988 y realizando apariciones puntuales. Mientras la banda abarrota estadios de medio mundo con su A Momentary Lapse Of Reason Tour, Waters llora desconsoladamente por su pérdida de protagonismo en una historia que creía atada y bien atada. Sin embargo, a finales de 1989, una serie de acontecimientos extramusicales le dan la clave de su rehabilitación, sino artística, sí comercial. El 9 de noviembre de este año, las repúblicas Federal y Democrática de Alemania eliminan las restricciones para pasar de un país a otro y cruzar el Muro de Berlín, un símbolo levantado en 1961 por un gobierno excesivamente receloso de la libertad individual de sus ciudadanos. Con la caída del Muro (y el posterior derrumbe de los regímenes comunistas de Europa central y oriental) cae una forma de entender el mundo y surge una idea en el desesperado cerebro de Roger Waters: la recreación de The Wall en el mejor escenario posible, las ruinas del muro de Berlín en la mismísima Postdamer Platz. Es la jugada perfecta. La "venganza" de un Waters semiaparcado de la primera línea de la actualidad por los omnipresentes Pink Floyd de David Gilmour.
Pero todavía falta para el magno evento y 1990 empieza, para horror del bajista, con una reaparición de sus ex compañeros el 30 de junio en el festival de Knebworth. El concierto se graba y dos de las canciones interpretadas aparecerán en el doble Knebworth-The Album. Las dos aportaciones de Pink Floyd, "Comfortably Numb" y "Run Like Hell", cierran un disco que parece una reunión de ilustres majestades del rock británico, con presencia de los inevitables Dire Straits, Elton John, Eric Clapton, Paul McCartney y Genesis, además de Robert Plant, Cliff Richard, Status Quo y Tears For Fears. En esta ocasión, la banda que acompaña al trio es esencialmente la misma que en 1988, pero se detectan algunos cambios: Scott Page (saxo) es sustituido por la atractiva Candy Dulfer.
Como estaba anunciado, el 21 de julio de 1990, Roger Waters monta su peculiar pesadilla que es The Wall por quinta vez en su vida, aunque en esta ocasión el montaje se aguanta con su nombre personal. Se especula sobre su posible reunión con los tres Pink Floyd "oficiales", pero no puede ser, Waters es el responsable único del "show", que alcanza dimensiones de una espectacularidad comparable a los más delirantes episodios de Pink Floyd. Para empezar, la lista de invitados corta la respiración al aficionado medio: Sinéad O´Connor, Bryan Adams, Cindy Lauper, Joni Michell, Marianne Faithfull, Scorpions, The Band, The Chieftains, Ute Lemper, Thomas Dolby, Paul Carrack, Van Morrison y Tim Curry. Acompañando a Waters, su Bleeding Hearts Band de la gira de Radio K.A.O.S., con la incorporación del guitarrista Snowy White, que ya tocó junto a Pink Floyd en las representaciones originales de The Wall. El asunto, además, tiene su coartada social, ya que con el evento se pretende recaudar dinero para la organización benéfica Memorial Fund Disaster Relief. Los costes de producción son extraordinariamente elevados, lo que impide su traslado a otras ciudades, pero los ingresos por la venta de derechos de televisión son sustanciosos y aseguran la rentabilidad del proyecto.
El "show", planteado en principio a partir de la interpretación íntegra de The Wall y el ex líder Pink Floyd tiene previsto acompañarse por las estrellas invitadas en los distintos temas del álbum, que se ofrecen por orden riguroso. Así, Scorpions abren fuego con "In The Flesh?", Cindy Lauper aparece en "Another Brick In The Wall Part 2", Sinead O´Connor d hacen lo propio en "Mother", Joni Michell en "Goodbye Blue Sky", Bryan Adams en "Empty Spaces/What Shall We Do Now?" y "Young Lust", Paul Carrak en "Hey Yoy", Marianne Faithfull, Ute Lamper, Thomas Dolby y Tim Curry en "The Trial" y Van Morrison, junto a The Band, en "Comfortably Numb". Coros y orquestas sinfónicas y militares acompañan todo el recital dandole una grandilocuencia casi insoportable. La única modificación respecto al contenido de The Wall es la omisión de "The Show Must Go On" y al final de todo, cuando Waters prescinde del último tema del álbum, "Outside The Wall" y lo sustituye por "The Tide Is Turning (After Live Aid)", un corte procedente de Radio K.A.O.S. Una operación que disgusta a los puristas, que hubieran preferido un mayor respeto hacia la integridad de la obra.
El "show" está, lógicamente, aderezado con un espeluznante montaje visual en el que no falta el inefable muro que se va destruyendo poco a poco. Doscientas mil personas presencian el evento en el centro de Berlín. Waters ha ganado la partida a Pink Floyd.
Apagados los ecos del triunfal desfile de The Wall, en Berlín, Roger Waters reaparece en 1992, con un nuevo álbum en solitario: Amused To Dead. Un trabajo discreto con el que no logra convencer a las masas que le aplaudieron en su sueño berlinés. Hasta el siguiente movimiento, ya en 1994, los Pink Floyd se mantienen aletargados. En 1992 actúan durante tres noches en el Royal Albert Hall, de Londres, en beneficio de la asociación benéfica Chelsea Arts Club Ball, recreando su mítico repertorio. 1993 lo dedican a diseñar el contenido de su siguiente álbum. Y es que las maniobras del grupo rivalizan en lentitud con las de los Rolling Stones o Dire Straits.
La campana divisoria
Superado el habitual período de "impasse" entre disco y disco, los Pink Floyd se reactivan en 1993 anunciando un nuevo álbum para el año siguiente. Pero antes, sale a la venta un lujoso artefacto titulado Shine On, que incluye 9 discos con todo el contenido de los álbumes A Sacerful Of Secrets, Meddle, The Dark Side Of The Moon, Wish You Were Here, Animals, The Wall y A Momentary Lapse Of Reason además de las caras A y B de los cinco primeros singles, algunas de ellas ya integradas en aquel Relics. Un objeto de culto, con librillo incluido, que es utilizado por EMI para celebrar el 25 aniversario del grupo. A finales de 1993, David Gilmour, Nick Mason y Richard Wright, definitivamente incorporado al núcleo "oficial" del grupo en lugar de ser un simple colaborador, anuncian que se encuentran gravando un nuevo álbum en un estudio flotante en el Támesis, propiedad del guitarrista.
El álbum The Division Bell, se publica el 30 de marzo de 1994, el mismo día que arranca en Miami su nueva gira mundial. El disco, fiel a un sonido preciosista y sin muchas sorpresas, recupera el rock "easy listening" materializado en A Momentary Lapse Of Reason. La prensa británica no es muy condescendiente con el álbum. NME otorga al álbum una puntuación de 3 sobre diez: "No es que el álbum sea especialmente malo, sino que es terriblemente anónimo. "Take It Back", "Coming Back To Life" y "Lost For Words" son canciones que inducen al retroceso, que se hunden hasta el final. Muy, muy aburrido. Sus contables estarán satisfechos". El autor de la crítica, Tommy Udo, se refiere también a la influencia que los Pink Floyd han ejercido en la nueva generación de música "ambient techno", con exponentes como The Orb, pero termina señalando que los discípulos están yendo mucho más lejos en su exploración sonora: "Los Floyd obviamente no escuchan la radio en su torre de marfil. ¿Ha perdido ya Pink Floyd el contacto con el mundo real?, ¿Se limitan a recrear la misma canción una y otra vez ignorando los avances que se producen a su alrededor?". Otra publicación británica, Q, es mucho más comprensiva con el álbum, al que concede tres estrellas sobre un máximo de cinco: "Siguen siendo únicos y enigmáticos", asegura pese a todo.
Ante las críticas de signo dispar, los propios componentes del grupo realizan declaraciones defendiendo su trabajo: "El nuevo disco es mucho más intimista", declara Gilmour-, "y creo que nunca me había gustado algo nuestro desde cuando hicimos Wish You Were Here. Mason añade "En este disco hemos tocado los tres a la vez, es como en los viejos tiempos".
Para su nueva gira mundial, el grupo recupera una formación casi idéntica a la que recorrió los escenarios entre 1987 y 1990. Se trata de Jon Carin (teclados y coros), Tim Renwich (guitarra y coros), Guy Pratt (bajo y coros), Gary Wallis (percusión), Dick Parry (saxo), Sam Brown, Durga McBroom y Claudia Fontaine (coros). El primer "show", en el Joe Robbie Stadium, de Miami, muestra nuevamente una parafernalia descomunal en la que destacan efectos como dos enormes jabalíes hinchables y dirigibles que planean sobre el estadio, además de profusión de rayos láser, la emblemática pantalla circular que muestra nítidas imágenes de vídeo, chorros de fuego, humo y pirotecnia. Y es que el grupo se ve en la necesidad de rizar el rizo en cuestiones escénicas: una huida hacia delante con la que se pretende impactar a un público ya habituado a grandes montajes, como el reciente Zoo TV de U2. Respecto al repertorio, no se detectan demasiadas novedades, a excepción de la lógica interpretación de un gran número de temas de The Division Bell. La incorporación más sorprendente se encuentra en la pieza que abre el concierto, ni más ni menos que "Astronomy Domine", pieza compuesta por Syd Barret y rescatada del primer álbum de Pink Floyd. Un guiño hacia la época más irreverente y delirante del grupo. La complicidad con el pasado se redondea, además, con temas como "Shine On You Crazy Diamond" -que abre la segunda parte-, "Money", "Breathe", "Time", "The Great Gig In The Sky", "Us And Them", una versión resumida de "Echoes", "Hey You", "Run Like Hell", "Another Brick In The Wall Part 2" y "Wish You Were Here".
Tras su periplo americano, los Pink Floyd llegan a Europa vía Lisboa y dos meses más tarde bajan anclas en Gran Bretaña, concretamente en su ya familiar Earls Court, en Londres, durante diez noches, rompiendo un récord que hasta ahora conservaban Prince And The New Power Generation, que realizaron ocho conciertos en 1992. Las fechas de los conciertos londinenses fueron del 12 al 16 y del 19 al 23 de octubre inclusive. El tracklist de la gira es casi identico al del tour norteamerican, salvo que disminuye el número de temas de A Momentary... y The Division Bell en favor de lo más clásico. La segunda parte del show incluye, por primer vez en veinte años, la interpretación completa de The Dark Side Of The Moon, un verdadero orgasmo para los seguidores más pegados del conjunto.
Las presentaciones europeas serían antologadas en un lujoso álbum doble titulado Pulse (no P.U.L.S.E. como insisten algunos), publicado a fines de 1995 el cual no agrega nada nuevo a la carrera del grupo, salvo la experiencia de contar con un registro en vivo bastante más completo que el Delicate Sound Of Thunder. Lo curioso de este disco doble es que la edición en cassette incluye el tema "One Of These Days" que no aparece en la edición en disco compacto. Después de "el pulso", Floyd regresó a su letargo habitual y Gilmour, Wright y Mason retomaron sus carreras de viejos y gordos burgueses. Waters desapareció de escena aun más.
A fines de 1998 comenzó a circular el rumor de que los cuatro clásicos se reunirían para un gira mundial y un nuevo disco bajo el nombre de Pink Floyd. Se habló de una celebración para los veinte años de The Wall, lo cierto del rumor es que el cuarteto sí se reunió, pero por separado. Waters con el ingeniero James Guthrie por un lado y Gilmour y compañía, también con Guthrie, por otro. ¿La razón? Is There Anybody Out There? disco doble que recupera la puesta en escena de The Wall en 1981 en el Earls Court de Londres. Un trabajo que había circulado bastante en ediciones piratas pero que era muy ansiado por los fans en la forma de un registro original. El disco resultó un éxito absoluto y una muestra de la calidad Floyd que no se hacía sentir desde, precisamente, The Wall. Por lejos, el mejor trabajo publicado por la banda en años.
El 2000 la presencia Floyd reapareció con la gira In The Flesh de Roger Waters por Estados Unidos y Europa, serie de presentaciones tan bien criticadas y recibidas que animaron al bajista a relizar una versión 2002 del tour, esta vez por Africa, Asia y Sudamerica. La primera estación de estos conciertos fue recogida a fines del año pasado en un notable disco doble titulado In The Flesh que por desgracia no ha tenido la atención que merece. El 2001, la marca ha sido marcada por la edición del esperado disco Echoes, la primera selección de grandes éxitos de la banda, que recupera por primera vez en edición de disco compacto, singles como "See Emily Play" y "When The Tigers Broke Free", este útimo, un tema que sólo podía ser oído en la película The Wall.
Responsables de obras maestras atemporales (The Piper and the Gates of Dawn), el primer clásico del ambient ("Echoes"), el disco de más larga permanencia en los charts norteamericanos (Dark Side of The Moon con 20 años en las listas) y del tercer trabajo más vendido de todos los tiempos (The Wall), Pink Floyd es hoy un gran dinosaurio en reposo, una máquina veterana pero que sigue sonando como un juguete recién salido de la fabrica, apoyando en su marca como sinónimo de vanguardia (aunque ya no lo sea) y en los deseos de millones de fanáticos que rezan por un próximo retorno de las pantallas circulares, los cerdos inflables, las luces de colores, el hielo seco y los aviones cayendo sobre el escenadio. Nosotros, por lo menos, ya estamos listos para el concierto de Roger Waters (algo es algo) dentro de cuatro meses.
David Gilmour: el peso de ser musicalmente perfecto
David Jon Gilmour. Nació en Cambridge Inglaterra, el 6 de Marzo de 1946, hijo único de una familia de sólida formación académica, su madre fue editora de películas y su padre fue profesor de genética en la Universidad de New York. A los 10 años y en plena época del Rock´n Roll se sintió atraído por esta música. Mas adelante conocería a Syd Barret, con quien se dedica a aprender a tocar la guitarra. Para 1965 Dave forma un grupo llamado The Joker's Wild, que estaba integrado por el en la guitarra, Ricky Willis en el bajo y Willie Wilson en la batería, David recuerda que ese año ellos fueron a tocar en una fiesta en Cambridge donde esa misma noche estaban tocando un grupo llamado The Pink Floyd Sound y un cantante americano que estaba haciendo una gira por los circulos Folk de Gran Bretaña, su nombre era Paul Simon. Ese mismo año Dave se marcha con la banda a Francia al no desear seguir a sus padres que se marchaban a los Estados Unidos.
Ya en 1967 The Jocker´s Wild desaparecen y Dave acaba tocando con Kevin Ayers, Archie Legget, Gary Wright y Alan Reeves, llamados originalmente The Crew. De hecho esta es una de las más fascinantes reuniones de futuros genios de la historia del pop, pero en aquellos días no hacen mas que pasar hambre mientras tocan todo tipo de música para poder comer. Dave regresa de Francia cansado de las penurias de esos primeros viajes. "Yo había regresado de Francia y llamé a Syd. El me dijo ¿por qué no vienes, estamos haciendo un disco? Así que yo fui al estudio y el ni siquiera me reconoció, y eso fue el día que estaban grabando "See Emily play"".
Mas adelante, en Diciembre de ese año, Dave, quien ahora contaba 21, es llamado por Roger Waters para sustituir a Syd Barret, "en los primeros días del grupo, yo sentía que solo era el sustituto de Syd. Ellos querían que tocara la guitarra y cantara sus canciones. Nadie mas quería hacerlo, yo fui elegido. Ese era mi trabajo. La idea original de meterme era que me parara allí, cantara las canciones, tocara la guitarra y creara una base para que Syd pudiera salir por la tangente como quisiera, pero pronto se hizo obvio que no eso iba a funcionar, así que dejamos de buscarlo después de 5 o 6 presentaciones." Aunque el mismo pensó que no encajaría. "Lo que yo estaba usando para tocar, el estilo que yo tenía, no encajaba con Pink Floyd en ese momento, yo realmente no sabía que hacer". Pero de esta unión resultó el álbum A saucerful of Secrets ". Yo no podía decir que entendía totalmente lo que estaba pasando, con Roger y Nick dibujando diagramas sobre pedazos de papel y tratando de tocar guiándonos por esos diagramas" A fines de 1968, David se convierte en el guitarrista principl de la banda
Dave había demostrado que era un excelente guitarrista, pero el grupo haría que Gilmour explorara una faceta que nunca había intentado: la de compositor. Su primera composición fue "The Narrow Way" del álbum Ummagumma donde nos presenta un tema basado en guitarra acustica. Paralelamente a Floyd, David también comenzó a colaborar con otros artistas, lo cual le haría ganar una excelente reputación, una de estas primeras colaboraciones puede ser apreciada en el álbum del grupo Atomic Rooster titulado Headline News, donde además tocaba el extraordinario baterista Carl Palmer (futuro integrante de Emerson Lake & Palmer) En este álbum Dave toca la guitarra en los temas "Hold your fire", "Metal minds", "Land of freedom" y "Time".
En Pink Floyd el guitarrista no solo tocaría la guitarra, sino que durante las grabaciones también estaría encargado de pulsar el bajo. "la mitad de las veces yo tocaba el bajo en las grabaciones porque yo tendía a hacerlo mas rápido. Roger solía decirme de vez en cuando "Muchas gracias" por ganar para él las encuestas como mejor bajista." Era ya conocida su participación en la pieza "One of these Days", pero cuando se le preguntó si había sido él quien tocó el bajo sin traste que aparece en "Hey You", Gilmour respondió " Si, Hmmm. ¿Roger tocando un bajo sin trastes?."
Dave aprendía muy rápido todo lo que ocurría, a partir del Saucerful fue perfeccionando no solo su sonido y estilo, había dominado el uso del bajo y sobre todo también había ido aprendiendo las técnicas de producción. "Yo creo que el es la mente mas tecnica de los cuatro además de ser el músico más completo de la banda. Toca la guitarra como los dioses, tiene la mejor voz, su técnica en el bajo es notable y domina los teclados mejor que Rick (Wright)" definió Alan Parsons con gran admiración. "David fue una gran fuerza detrás de la producción del Dark Side of the Moon," "El realmente sabe lo que está pasando tecnicamente en el cuarto de control, y usualmente viene con sus propias ideas para la producción de una pista. Un ejemplo fue el sonido de la caja registradora para "Money". Pero la habilidad de Dave como productor no solo sirvió dentro de Pink Floyd. A mediados de los 70, produjo un grupo llamado Unicorn para el cual grabó dos discos el primero de ellos de nombre Blue Pine Tres en el cual además toco el pedal steel (guitarra de pedal montada en una especie de mesa-atril) y el segundo de nombre Too many crooks.
En 1977 financió los demos de Kate Bush, los cuales la llevaron a firmar un contrato con la EMI para el álbum Withering Heights álbum que también fue producido por Dave Gilmour y cuyo tema central "Wuthering Heights," llegó al número uno en las carteleras britanicas. Durante este tiempo Dave también participaría junto a Paul McCartney en el disco Back to the Egg, en el tema de la Rockestra donde compartiría honores con una serie de celebridades del rock, como Pete Townshend de The Who y John Paul Jones, John Boham de Led Zeppelin entre otras,
Aunque el grupo había entrado en la fase de mayor popularidad, el talento de David Gilmour necesitaba ahora crecer en otras direcciones. Por esta razón, después de mas de 10 años, en 1978, el guitarrista se reunió con sus antiguos compañeros los Jockers Wild para grabar su primer álbum solista, que solo llevó por nombre David Gilmour. Dave intentó en este álbum no sonar a Pink Floyd pero no resultó. Sus diferencias con Roger Waters eran públicas y notorias, así como también el éxito irrefutable de Pink Floyd. Sin embargo, en este contexto, Gilmour se corta solo y elabora un álbum que si lo hubieramos analizado en el momento de su edición, diríamos que evidentemente, era un pariente muy lejano de la banda de Animals. El pulso planetario que los Floyd perfeccionaron en Dark Side of the Moon está presente en el trabajo solista de Gilmour; la tierra parece moverse bajo la batería de Willie Wilson. Gilmour maneja las guitarras, teclados y voces, dejando las lineas de bajo a Rick Wills. El álbum no defrauda, aunque David, su voz y su guitarra, estuvieran en las entrañas de Pink Floyd. Dave no salió de gira con este álbum, pero un video promocional se filmó como promoción para el álbum, el video muestra a Gilmour con una banda de fondo completa (incluyendo coros) tocando cuatro piezas del álbum, sin publico. La ejecución es extraordinaria y fiel a las versiones originales del álbum. Copias de baja calidad de este video promocional se han estado vendiendo entre fanáticos pero el sigue siendo difícil de conseguir.
David Gilmour es conocido como un caballero de la guitarra, a pesar de no ser un guitarrista veloz, es el mas "espacial" de todos los tiempos y al mismo tiempo es el mejor ejemplo de la paradoja de menos es mas. "Yo nunca he tenido dedos rápidos, son lentos en comparación con los de la mayoría, la coordinación entre la mano derecha y la izquierda no es grandiosa, si intentara tocar demasiado rápido la derecha no se sincronizaría con la izquierda, así que tengo que apoyarme en otras cosas, yo me apoyo en los efectos, Fuzzboxes, cualquier cosa a la que le pueda poner la mano"
Posterior a su primer trabajo solista comenzaría a trabajar con Pink Floyd en The Wall, pero su colaboración en ese álbum es muy escasa, solo tres temas aparecen acreditados a él, entre ellos el que es por lejos el mejor segmento del disco: "Confortably Numb", al respecto, comentó en una entrevista para NME: "Yo grabé un demo de "Comfortably Numb" en el estudio Bear Les Alps mientras estaba allí haciendo mi primer disco solista, pero era solo un patrón básico de acordes además no era mucho. Lo grabé ya tarde, cuando el baterista y el bajista se habían ido a casa y me quedé solo trabajando. Yo tenía una letra para esa canción pero no tenía valor en esa circunstancia, así que nosotros pusimos una letra de Roger en ella." En cuanto al famoso solo de guitarra en esa pieza, agrega: "Yo fui al estudio y grabé 5 o 6 solos, a partir de allí seguí mi proceso normal, que consiste en escuchar cada solo y marcar líneas de compases, diciendo cuales partes son buenas, en otras palabras, yo hago una tabla, poniendo puntos y cruces en diferentes compases... luego sigo la tabla saltando de una pista a la otra, así fue que hicimos el solo de "Confortably Numb"". Posteriormente, los problemas entre Roger y Dave llegaron al punto máximo durante la grabación de The Final Cut. Estos problemas condujeron a la salida no oficial de Waters.
Pero Dave también se dedicaría a la grabación de su segundo álbum como solista About Face. "Yo grabé este disco para ver si podía continuar viviendo sin Pink Floyd" era obvio que ambos habían decidido seguir carreras solista, para su segundo álbum Gilmour había juntado una impresionante cantidad de músicos para la grabación del mismo. Entre ellos figuraron Jeff Porcaro en la batería, Steve Winwood en los teclados, Ray Cooper (percusion de Elton John), Jon Lord (ex tecladista de Deep Purple) y la National Philarmonic Orchestra. El disco nos muestra que Roger no es el único capaz de escribir en la banda. Gilmour canta como los dioses, enmudece a todos los especuladores, y esta garganta distinta de los años 80, sería la que finalmente daría la última consagración de Pink Floyd. Un detalle, que en sí mismo, encierra muchas más connotaciones que el simple hecho de ser el cantante, sino el futuro líder. About Face consolida a Gilmour como compositor. Como era de esperar, Dave hizo un gran disco.
En 1984 David Gilmour había emprendido una difícil tarea: intentar existir sin Pink Floyd. La separación no oficial de la banda y las cicatrices de tan traumática circunstancia no ahogaron en lo más mínimo el talento de Gilmour. En este álbum se abren las puertas a un viejo conocido: Bob Ezrin, un detalle que es mucho más en sí mismo ya que posterior a este álbum ambos decidieron el regreso de la banda y dieron a luz A Momentary Lapse of Reason. Pero ese gran regreso de Pink Floyd comenzó en About Face. Sería injusto no reconocer semejante trabajo, Afortunadamente la gira y las ventas del álbum no cubrieron las expectativas del guitarrista de Pink Floyd, gracias a esto amanecía lentamente entre densas nieblas e irascibles brisas, la última versión de Pink Floyd.
Durante todo este periodo que va desde la grabación de The Wall hasta A Momentary Lapse of Reason. Dave colaboraría en gran medida con una serie de artistas. Uno de tales fue Paul McCartney cuya colaboración se escucha claramente en el tema "No more lonely nights" del álbum Give My Regards to Broad street. Tema en el cual Paul dejó que Dave terminara la pieza como el quisiera haciendo que la canción pareciera tener dos partes totalmente distintas. Una con sonido Beatle y otra con sonido Floyd. También el álbum So Red the Rose del grupo Arcadia, Dave es facil de identificar en el tema "The Promise". O en el álbum solista de Pete Townsend White City para el cual escribió la canción que le da el titulo al álbum y ambos tocan en la pieza "Give Blood", otras de sus multiples colaboraciones fue para el grupo Berlin en el álbum Count three and play. También para Grace Jones en su álbum Slave of the Rhythm y para Brian Ferry en el álbum Boys and Girl.
Despues de la partida de Roger Waters, David Gilmour junto con Nick Mason, Bob Ezrin y un ejercito de musicos de sesión graban A Momentary Lapse of Reason, un disco que podria haber sido un album solista de David ya que el era la unica persona con energía creativa en ese momento. Mason estaba convencido de que no podia tocar y Wright que se unió al final de la grabacion tampoco pudo aportar mucho, por lo que todo el peso del álbum recae sobre Dave. Es un cambio drastico pasar de The Final Cut (un album de Waters con nombre de Pink Floyd), a ver lo todo a la inversa en A Momentary Lapse of Reason, es como si la historia se reflejara en un espejo. La gira mundial es un exito y parece no acabar nunca. Editan Delicate Sound of Thunder como muestra de este monstruosa tour. En Division Bell, todavia se nota una gran influencia de Gilmour pero ya no tan notoria como en trabajo anterior. "High Hopes" que es realmente espectacular, uno de los mejores temas que ha hecho Gilmour en años. A diferencia de Roger que cada vez trataba de acaparar mas poder en el grupo, aqui sucede lo contrario. En este álbum se juntan a improvisar Dave, Rick y Nick como lo habían hecho muchos años atrás y por lo tanto no es descabellado pensar (como muchos lo han dicho) que el proximo disco de Pink Floyd, que tal vez será el último de la carrera del grupo, será una joya, un disco tan sublime como Wish You Were Here.
David Gilmour es el actual líder de Pink Floyd. Nada menos. ¿Cómo llegó al trono? ¿Qué duendes aparecieron para que hoy ocupe incuestionablemente el rol principal? ¿Cuándo y cómo se hizo cargo y por qué? No hay antecedentes en la historia de la música, donde una agrupación sobreviva y mantenga la gloria con la pérdida consecutiva de dos líderes. Pink Floyd está por encima de cualquier nombre propio, Pero ¿Qué otro artista de este planeta hubiera podido cargar con la presión que supone mantener el cielo alcanzado y disfrutar de nuevos arcoiris, que no fuera David Gilmour. Jamás se olvidó de Syd ni de Roger. Siempre estuvieron y estarán con él, y aquí tal vez esté la clave: la humildad. Si Dave hubiera pensado "A Rey muerto, Rey puesto, yo soy el que manda ahora" , nunca nos hubiéramos dado cuenta que la obra de Roger, necesita y depende primordialmente de uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos: el señor David Gilmour. Sin embargo la era post Waters, podía degustarse en húmedos rocíos, en los trabajos solistas, David Gilmour y About Face. Más difícil aún. El Pink Floyd de Gilmour vuelve a Syd en "Astronomy Domine" , y hace más inmortal aún a Roger con las nuevas e inigualables versiones de "Hey You", "Wish You Were Here" y "Comfortably Numb". En el final, es importante remarcar que el talento ha sido la espada del poder que llevó a Gilmour a la gloria . El no empujó a Syd al vacío, ni a Roger a su paranoia. Ambos no podían mantenerse y Dave, iluminado por el sol, sólo caminó, despreocupado y distraído, "Yo nunca fui electo como el líder. Yo fui el que dijo, sigamos y volvamos a hacerlo."